Marcadores en peana: La Reliquia

En prácticamente todas las partidas que juego me suelo encontrar con que los marcadores de objetivos y de reliquia que utilizamos son dados. Es un poco cómico ver cómo dos jugadores con ejércitos bien pintados sobre un tablero con escenografía de ensueño, se ponen a rebuscar un dado poco común embutido en una caja. Además, esto genera problemas como despistes a la hora de recoger dados, mezclarse con otros en un lanzamiento, ligeros empujones, etc.

Me he decidido a ponerme serio con los marcadores de objetivos y crearme una colección de cada uno de ellos (me parece que muchos frentes abiertos tengo ya en el blog). Aquí va la primera entrega de la construcción del marcador “La Reliquia” en unos pocos pasos y con materiales muy comunes.

Fundamentos del marcador “La Reliquia”

Básicamente debemos tener un objeto que represente la reliquia y una superficie en la que depositarla. En este caso, la superficie será la peana Cadiana que elaboramos hace un tiempo en un artículo y a la que no le había encontrado ninguna utilidad. Para el objeto reliquia nos servirá cualquier cosa que represente algo ancestral, de cierto valor estratégico, místico o militar. En mi caso, me he imaginado una roca de un mineral escaso y valioso que permite a los Eldar construir sus famosas joyas espirituales.

Ingredientes:
Cola blanca
Barniz (Citadel Ardcoat)
Tintas (dependiendo del color Citadel Baal red, Thaka Green o Asurmen blue)
Detalles (dependiendo del color Citadel Blood red, Goblin green o Enchanted blue)
Blanco (Citadel Skull white)
Piedras
Peana decorada
 

Utilicé las piedras pequeñas de color blanco que suelen haber en las rotondas o en los jardines, por lo que coger un par de ellas no va a ser un drama para nadie. Al ser blancas, da la sensación de cierta transparencia estilo cristal que queda muy bien con una tinta. Voy a generar tres ejemplos con colores diferentes (rojo, verde y azul) para poder ver cuál contrasta mejor con la peana antes de decidir pegar la piedra.

Ingredientes del marcador

Paso 1

Simplemente debemos darle un lavado de tinta a las piedras. No hace falta mucho esmero porque el color blanco de estas es perfecto para absorber el color e incluso destacar los detalles de esta. Hay que dejar secar bastante rato.

Paso 1

Paso 2

Llegados a este punto, simplemente debemos perfilar la roca para darle algo de contraste a los bordes y destacar algún saliente del mismo. Para ello, he rebajado los colores con blanco (2:1) para darle algo más de luminosidad a la pieza.

Paso 2

 Paso 3

Lo dejamos secar bastante tiempo y procedemos a barnizar la piedra para darle un toque brillante similar al de un cristal. El resultado es genial y queda bastante mejor que en las fotografías.

Paso 3

Paso 4

Para terminar con el marcador, simplemente vemos cómo quedan las piedras pintadas en la peana y decidimos cuál usar. Una vez decidido el color, simplemente usamos la cola blanca para pegarla sobre la peana. Por supuesto, elegir un lado de la piedra que permita tener un buen contacto con la peana. Por último, comentar que aún se puede mejorar mucho el tema de las luces rebajando más los colores con el blanco, por ejemplo con un (1:2), pero en mi caso no me gustan verlas muy exageradas.

Paso 4

Ustedes dirán cuál ha quedado mejor.

Un Comentario

  1. franfri dice:

    La azul me mola más!!!

    También puedes usar restos de tus matrices, como cabezas para hacer esos marcadores!! Quedan un poco macabros, pero al fin y al cabo, en el 40k sólo hay guerra!!!

    Deu.

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